DESAFÍO
| Predeg intenta mejorar la gestión de las empresas, no la forma de
producir
Alimentos
seguros desde la tierra hasta el plato
El proyecto
piloto ya trabajó con 5 emprendimientos en peras, manzanas, uva de
mesa, cítricos y hortalizas de hoja.
A partir de la
aparición del Codex Alimentarius, promovido por la Organización
Mundial para la Alimentación (FAO), la necesidad de conocer y
controlar con mayor eficacia la producción para proteger la salud
de los consumidores, al conseguir alimentos inocuos, fue un concepto
que cobró fuerza.
Es por eso que
cinco emprendimientos granjeros vienen participando en el Programa
Piloto de Gestión de Seguridad Alimentaria o Inocuidad de Frutas y
Hortalizas Frescas, que impulsaron el Programa de Desarrollo y
Reconversión de la Granja (Predeg) y los Servicios de Protección
Agrícola del MGAP.
El
emprendimiento, más allá de garantizar la salud de los
consumidores de frutas y hortalizas, se convierte para las empresas
en una herramienta de marketing que les mejora el posicionamiento en
el mercado.
El Programa
Piloto de Gestión en Seguridad Alimentaria abarca toda la cadena,
porque va desde la producción hasta el consumo, incluyéndose
empaque, conservación, comercialización y transporte.
Fue financiado
por el préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (1063-0C/UR),
pero es supervisado por el Instituto Tecnológico Agroalimentario de
Valencia (España), que fue la ganadora tras un proceso de concurso
público internacional, donde también participó una empresa
estadounidense.
VOLUNTARIO.
El programa tuvo carácter de voluntario y piloto y se cumplió
durante un período de 13 meses, es decir, desde junio de 2001 a
2002 y embarca a las siguientes empresas: Grupo Uruvitis y
Cooperativa Jumecal (Frutales de hoja caduca); Milagro S. A. y la
Asociación de la Cooperativa Agrisur (Cítricos) y Librestar S. A.
(Hortalizas).
Las metas
planteadas al inicio fueron logradas. Las cinco empresas
involucradas instalaron sus manuales de procedimiento; se
capacitaron 220 agentes públicos y privados; capacitación de un
equipo técnico que tiene habilidades para poder expandir la
experiencia en otras empresas del sector y, se consiguió un alto
nivel de satisfacción de los involucrados.
MEJORAR GESTIÓN.
Para las Ings. Agrs. Marta Bentancour y Ana Castillo,
respectivamente del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca
(MGAP) y del Programa para el desarrollo de la Granja (Predeg), el
proyecto apunta tanto al mercado interno como a la exportación, e
insistieron en que es una herramienta muy moderna.
A juicio de
las expertas en el tema, el programa "implica un sistema de
aseguramiento que es decir lo que se hace, hacer lo que se dice y lo
que es mucho más importante todavía, poder demostrarlo".
Según
informaron, en frutas se trabajó con "peras y manzanas (Jumecal),
con uva de mesa (Grupo Uruvitis) y con Cítricos (Milagro y Agrisur).
También se abarcó las hortalizas de hoja (Empresa Librestar)".
También
enfatizaron en que no se cambió la forma de trabajo del productor.
"Lo que se cambió es la mejora de la gestión de la empresa,
enseñamos, capacitamos a todo el personal y a la dirección
empresarial y ordenamos todos los procesos". Explicaron que
"no modificamos la forma de producir, sí modificamos la manera
de cómo sistematizar la información, cómo capacitar y cómo
involucrar al personal en el sistema de seguridad alimentaria".
Competitivos
* El
presidente de la Cooperativa Jumecal (Melilla), Sergio Martínez,
aseguró que el Programa en Seguridad Alimentaria ayuda a ponerse a
las exigencias que dominan el mercado mundial de frutas y
hortalizas. "Nos incorporamos porque dadas las circunstancias,
viendo que hay una posibilidad de colocar productos en contraestación
con el mercado europeo y si no cumpliéramos con estas exigencias,
no seríamos competitivos para poder comercializar con ellos",
explicó. Consideró que "hay que ir mejorando como se da en
todos los casos, porque también hay cuidar la inocuidad de los
alimentos en el mercado interno.
Fuente: El
País
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