Israelí
trabajó para agrupar a pequeños y medianos granjeros
Proponen
invertir en conocimiento
Consultor
comentó que Predeg está trabajando bien, pero que "hay que
aprovechar al máximo lo que se hace".
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OPINIÓN.
"La plata puede ayudar a solucionar problemas, pero el
conocimiento sirve a más largo plazo"
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PABLO
ANTÚNEZ
Más vale
darle al productor una buena asistencia técnica, que darle dinero y
una mala". Así lo aseguró el Dr. Moshe Azencot, técnico del
Departamento de Cooperación Internacional de Israel. El consultor
del Ministerio de Relaciones Exteriores de dicha nación trabajó 15
días en Uruguay, apuntando a detectar los puntos flojos y las
fortalezas locales para el desarrollo de procesos organizacionales
de productores, fundamentalmente con un carácter de tipo
empresarial.
La consultoría
surgió en el seno del Programa de Desarrollo y Reconversión de la
Granja (Predeg). "Nosotros estamos trabajando con un número
muy importante de productores, pero en forma aislada. Esa situación
se justificó en su momento, cuando el mercado uruguayo era prácticamente
cerrado. Hoy en un mercado abierto y muy expuesto. Esa situación
hace muy complicada la situación de los productores, principalmente
cuando son pequeños o medianos", explicó el Ing. Agr. Carlos
Colafranceschi, coordinador del Área de Asistencia Técnica del
Predeg. Por eso nació la idea de traer un consultor experiente,
para optimizar el trabajo.
En el marco de
una charla con productores y técnicos, Azencot remarcó los puntos
fuertes y las cuerdas flojas para conseguir esos procesos
organizacionales con carácter empresarial, pero también profundizó
en conceptos como el anterior.
Comentó que
la experiencia israelí demuestra que "el conocimiento tiene un
valor tremendo en lo económico. La plata puede ayudar a solucionar
algún problema, pero el conocimiento es para un tiempo más
largo", insistió.
Por otra
parte, admitió que si falta asistencia técnica, "toda la
plata que se invirtió se pierde por la falta de un ojo profesional.
El asunto no es poner una buena infraestructura o hacer una gran
inversión, sino ver cómo se saca el máximo provecho de lo que
existe. El técnico tiene más experiencia, porque lleva consigo lo
que sucede en otros predios de productores, tiene la experiencia de
la zona y eso enriquece mucho al productor".
BUEN
TRABAJO. El técnico israelí, quien dijo estar en Uruguay
gracias a su amistad con Jorge Saxel, estimó que el Predeg está
haciendo un buen trabajo, pero aseguró que "hay que aprovechar
al máximo lo que se hace".
El disertante
encontró algunos grupos de productores que están funcionando bien,
pero también carencias. Entre esas debilidades, citó que los
productores "no usan un plan de negocios, ni organizan su
producción en base al plan de negocios". O dicho de otra
manera, "no organizan su producción en base al mercado,
buscando llegar cuando la producción cae y los precios suben".
Como punto
flojo también puso a la asistencia técnica, porque está orientada
"a decir lo que hay que hacer, pero eso no es suficiente,
porque tener un buen producto y no tener la parte de mercadeo no es
suficiente".
Tras su
recorrida, dijo que sólo encontró un grupo que tiene personas
dedicadas al mercadeo, a través de un asistente técnico que hace
los contactos para el grupo.
Ese grupo logró
hacer un contrato con un supermercado, consiguieron mejores precios
y facilidad para vender. Pero para el visitante, lo más importante,
"es que ese asesor técnico le aseguró al grupo la totalidad
del ingreso, porque a veces se le da a un intermediario que después
no paga".
LAS
FORTALEZAS. El Dr. Azencot también encontró fortalezas.
"Comparando con otros países en donde hay proyectos similares,
acá se han conseguido resultados, porque a veces un proyecto se
queda en infraestructura".
Para él es
como construir un edificio: "En Uruguay se empezó por los
cimientos y no por el techo. Yo creo que acá los productores ya están
empezando a cambiar la mentalidad. Hay que reforzar un poco la
comercialización. El Predeg, hasta ahora, puso todo en énfasis en
organizar grupos y dar la asistencia técnica. Eso se puede
mejorar".
"No
perder la esperanza"
* Como mensaje
a los granjeros, Azencot insistió en que "no hay que perder la
esperanza". Dijo sentir que "hay un pensamiento negativo,
que no hay futuro, que no se puede vivir y no es así".
Desde su punto
de vista, si Israel "puede producir en zonas áridas, en
tierras arenosas y puede exportar de ahí, se puede. Claro, hay que
recibir apoyo del gobierno, pero creo que acá hay condiciones mucho
mejores para producir".
Aseguró que
hay muy buenas tierras, un mercado bastante bueno y en cuanto a
calidad y volúmenes, "se puede hacer todavía mucho más".
Azencot no dejó
de reconocer que, tal cual le dijo el ministro González, el
gobierno está limitado de recursos, pero "no hay un gobierno
en el mundo que no esté apoyando a sus productores, así que el
Estado debe hacer su función, para que el privado puede hacer la
suya".
Fuente: El
País
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