LO
AMBIENTAL, LO ECONÓMICO Y LO SOCIAL
Biodiesel:
¿una oportunidad agrícola o algo más?
por Jimena Pérez
Rocha
Ingeniera agrónoma, coordinadora del Proyecto Línea Verde1
La sustitución parcial del diesel
por un combustible producto de la transformación de semillas
oleaginosas es una alternativa que analizan e implementan varios países.
En el Uruguay existen condiciones favorables para seguir esa
corriente. Si bien será necesario analizar más detalladamente el
tema en todos sus aspectos, es el impacto ambiental el que puede
resultar decisivo a la hora de definir.
Desde hace más de una década se
habla del biodiesel en el Uruguay, y de las oportunidades y los
desafíos que este combustible alternativo al petróleo puede
ofrecer. Este potencial no se relaciona solamente con la mejora
ambiental, sino que abarca también dimensiones económicas y
sociales.
Aunque el tema ha sido desempolvado
en diversas oportunidades, continuaba guardado en la gaveta, sin
integrar las agendas de los políticos, de las instituciones, de las
empresas, de la prensa y de la mayoría de los uruguayos. Esa
situación parece haber cambiado. Una muestra de ello es el Proyecto
de Ley discutido en el Parlamento2.
La búsqueda de fuentes energéticas
alternativas al petróleo no es un fenómeno reciente en el mundo.
Basada en problemáticas económicas, en la crisis petrolera del '70
se le incorporó la temática ambiental. Los tratados
internacionales, en particular los que refieren al Cambio Climático,
han reflejado presiones de diversos sectores para investigar e
implementar energías alternativas a los combustibles fósiles. En
el caso particular del biodiesel, su descubrimiento fue hecho hace
un siglo y se utiliza desde hace años en Europa y América del
Norte.
Los elevados precios del petróleo,
la crisis en la agricultura, las bajas en los precios
internacionales de los aceites, son algunos de los factores que han
contribuido a darle un destaque adicional al biodiesel. Elementos
sensibilizadores de la sociedad, como la crisis sanitaria del plomo
en La Teja y su inicial vínculo con la nafta uruguaya, la
existencia de inversionistas extranjeros interesados en producir
este combustible en el país, contribuyeron en este proceso3.
Las
dimensiones del desarrollo sustentable
En ese escenario, el biodiesel se
levanta como una opción agroindustrial para el Uruguay por su
capacidad de estimular la producción agrícola, crear nuevas
actividades industriales, generar nuevos puestos de trabajo e
ingresos adicionales para el Estado.
Por otra parte, tímidamente,
asoman otras ventajas. Tal es el caso de las oportunidades
ambientales que resultan de sustituir parcialmente al gasoil
-recurso no renovable- por un biocombustible obtenido a partir de
materias primas renovables, con menor "efecto"
contaminante que el gasoil tradicional (ver "¿Cuánto valen
para la sociedad uruguaya los impactos ambientales negativos del
gasoil?"). En general, en el país no estamos acostumbrados a
incluir esta perspectiva en las evaluaciones que realiza la
sociedad.
Las virtudes que derivan de suplir
aunque sea en forma parcial al petróleo, importado en su
totalidad, por otro combustible, producido en el país, significa
divisas que pagamos a terceros versus divisas que elegimos dejar en
el país, que generan empleos, actividad en el Uruguay y una cadena
de efectos multiplicadores en la economía interna.
Existen señales de que hay
voluntad política para trabajar en este tema, de que hay un mercado
que demanda este producto, productores capaces de generar la materia
prima e industriales interesados en procesarla.
Estas señales son buenas, pero aún
quedan restricciones que pueden impedir que esta buena oportunidad
potencial deje de ser sólo un negocio económico y se transforme en
una "opción energética sostenible". Los intereses
tradicionales asociados a la importación de petróleo y la eventual
inercia de Ancap, monopolista del diesel, pueden ser algunas de las
restricciones.
El costo del biodiesel es la
principal traba a la producción, según la Oficina de Programación
y Política Agropecuaria del Ministerio de Ganadería, Agricultura y
Pesca. Pero estos análisis no consideran el conjunto de efectos
multiplicadores en la economía y el mejoramiento del balance de
divisas. Y no incluyen el incremento en los beneficios sociales
producidos por las externalidades ambientales positivas de este
combustible, con relación al petróleo.
Por lo tanto, un análisis a fondo
debería incluir todos los aspectos a la hora de evaluar el
reemplazo del petróleo por el biodiesel. Además de lo mencionado,
esta oportunidad puede ir más allá de una situación coyuntural:
según los especialistas internacionales, el precio del petróleo
aumentará en las próximas décadas, por ser una fuente de energía
no renovable y por la escasez y/o encarecimiento de las fuentes fácilmente
disponibles.
En condiciones en las que los
precios de los aceites sean altos, se nos plantean las siguientes
interrogantes: ¿qué destino será prioritario para los granos
uruguayos: el mercado interno o el externo?, ¿cómo asegurar la
continuidad de abastecimiento? Es esperable que nuevos problemas
surjan sobre la marcha. Demandarán investigación para alcanzar las
soluciones.
En síntesis, el futuro de un nuevo
complejo agroindustrial está en manos del sector públicogobierno,
institutos de investigación, otras entidades y en manos del
sector privadoagricultores e industriales.
¿Cuánto
valen para la sociedad uruguaya los impactos ambientales negativos
del gasoil?
Las emisiones de motores
alimentados a gasoil de petróleo contienen CO2 y otras
sustancias (monóxido de carbono, dióxido de azufre y nitrógeno,
materiales particulados), químicos muy perjudiciales para la salud
humana, capaces de provocar irritaciones y estimular el desarrollo
de tumores. El dióxido de azufre, al disolverse en el agua, genera
ácido sulfúrico, uno de los componentes principales de la lluvia
ácida.
¿Qué
mejora el biodiesel?
Menor contribución al
calentamiento global de la atmósfera, el CO2 de la
combustión del éster no contribuye a aumentar la concentración de
CO2 en la atmósfera, ya que el CO2 liberado
por los motores corresponde al que es retirado de la atmósfera en
la fase de cultivos por el proceso de fotosíntesis.
El biodiesel se encuentra libre de
compuestos azufrados, posibilitando el uso de catalizadores
oxidativos que eliminan el material particulado de los gases de la
combustión. Los materiales particulados son aspirados al respirar,
depositándose en los alvéolos pulmonares, favoreciendo el
desarrollo de tumores. Éste es un aspecto muy importante al
difundirse los vehículos diesel para su uso en las ciudades. Las
emisiones de dióxido de nitrógeno no se ven disminuidas al usar
biodiesel.
En "Nuevos combustibles para
un desarrollo sustentable", de Juan Algorta Plá.
Los interesados en conocer en
detalle la composición de las emisiones pueden comunicarse con
Ancap, mediante este teléfono: 0800-4040.
El
biodiesel y su uso
El biodiesel es un éster que puede
hacerse a partir de distintos tipos de aceites: girasol, colza,
soja, aceite de palma, grasas animales y hasta de aceites usados
provenientes de la industria alimenticia.
Se usa puro o en mezclas con gasoil
de petróleo. La forma más práctica de hacerlo es sustituyendo
hasta 20% del gasoil con el éster (B20), no siendo necesarios la
adaptación o el cambio de los motores.
1
Línea Verde es un servicio gratuito de información ambiental al
que puede comunicarse a través de: 480-5620, lverde@chasque.apc.org
www.lineaverde.edu.uy
2 Proyecto de Ley presentado por el
senador Jorge Larrañaga. Ver acta de la sesión de la Cámara de
Senadores del 7 de mayo de 2002.
3 Conjunto de factores mencionados
en "Evaluación de la producción y consumo de biodiesel en
Uruguay", OPYPA-MGAP; y en el Proyecto de Ley sobre Biodiesel.
4 El Proyecto de Ley mencionado
agrega que la sustitución del 5% del gasoil utilizado requerirá la
explotación de unas 200.000 hectáreas de girasol o de soja.
Fuente:
El País
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